Cambiar la forma de caminar alivia el dolor por artrosis de rodilla
Modificar el ángulo del pie al caminar reduce el dolor de la osteoartritis y desacelera el desgaste del cartílago.

Un cambio sencillo en la forma de caminar puede ser una alternativa eficaz para aliviar los dolores derivados de la osteoartritis de rodilla, además de desacelerar el desgaste articular. En un ensayo clínico de un año de duración, un grupo de investigadores constató que ajustar el ángulo del pie durante la caminata redujo el dolor a niveles comparables con los de los medicamentos, sin necesidad de intervenciones quirúrgicas ni fármacos.
Los resultados también mostraron ser prometedores en las pruebas de imagen. Las imágenes obtenidas por resonancia magnética revelaron que los participantes que adoptaron esta técnica personalizada de caminata presentaron un deterioro más lento en un marcador referente a la salud del cartílago de la rodilla.
La osteoartritis es una afección que altera las articulaciones e implica la degradación progresiva del tejido cartilaginoso encargado de amortiguar el contacto entre los huesos. En la rodilla, el cartílago desempeña un papel fundamental en la absorción del impacto y la distribución del peso corporal durante las actividades cotidianas, como caminar o estar de pie.
Por lo general, el manejo de los síntomas del desgaste articular incluye el uso de fármacos para el control del malestar o intervenciones quirúrgicas cuando el cuadro alcanza etapas más severas. Por esta razón, las estrategias enfocadas en cambios de hábitos y en la biomecánica corporal despiertan un gran interés como alternativas no invasivas.
La intervención evaluada por los investigadores se concentró en modificar el ángulo de apoyo del pie en cada paso. Este ajuste en el patrón de marcha altera la distribución de las fuerzas en la articulación afectada. Al aliviar la presión en las zonas desgastadas de la rodilla, la técnica contribuye a mitigar el dolor y a desacelerar la pérdida progresiva de cartílago.
Puntos clave del estudio
- Duración del estudio: El ensayo clínico realizó el seguimiento de los participantes a lo largo de doce meses.
- Ajuste postural: El enfoque se basa en modificar el ángulo del pie al caminar.
- Eficacia comprobada: La reducción del dolor fue equivalente a la obtenida con medicamentos.
- Preservación del cartílago: Las resonancias magnéticas indicaron una desaceleración en la pérdida de la salud cartilaginosa.
- Sin cirugía ni fármacos: La técnica logra resultados positivos de forma totalmente no invasiva.
Con información de ScienceDaily.
Fuente: ScienceDaily