EEUU: propuesta de la EPA podría eliminar la consulta pública para licencias de
La administración Trump propone un cambio en la regulación ambiental que eliminaría el requisito de divulgación pública para licencias de contaminación de instalaciones industriales, incluidos los centros de datos.

Una propuesta de la administración Trump, a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos, busca eliminar un requisito federal que obliga a los estados a publicar y solicitar retroalimentación pública sobre solicitudes de licencias de contaminación del aire para diversas instalaciones industriales. La medida, que incluye nuevos centros de datos y las plantas de energía necesarias para operarlos, está generando debates y preocupaciones, especialmente en un momento en que la oposición pública a los centros de datos ha crecido en el país.
Cambios en la regulación y el fin de la transparencia
La propuesta de la EPA busca desmantelar la exigencia de notificación pública para la contaminación del aire generada por centros de datos, permitiendo que las licencias de emisión se emitan a puertas cerradas. Actualmente, la Ley del Aire Limpio exige que los contaminadores considerados "menores" divulguen al público, a través de agencias estatales, cuánta contaminación sus proyectos propuestos liberarán. Con la nueva regla, esa protección para las propuestas de centros de datos sería eliminada, haciendo la divulgación voluntaria, a criterio de autoridades estatales y locales.
Esto significa que, si se aprueba, el cambio podría hacer que los residentes en comunidades locales pierdan la capacidad de plantear preocupaciones sobre centros de datos antes de que se aprueben las licencias y comience la construcción. En algunos casos, las personas podrían ni siquiera tomar conocimiento de la existencia de los proyectos hasta que sea demasiado tarde.
El papel de los centros de datos y la contaminación del aire
La discusión surge en medio de un aumento nacional de centros de datos, esenciales para el crecimiento de la inteligencia artificial. Muchos desarrolladores de centros de datos solicitan licencias de fuentes de contaminación "menores" para las decenas de generadores diésel o turbinas de gas usados para alimentar sus instalaciones o proporcionar generación de respaldo. Los centros de datos son frecuentemente fuentes de óxido de nitrógeno, que contribuye a la formación de ozono, monóxido de carbono y metales pesados, entre otros contaminantes.
La EPA delega el monitoreo de fuentes de contaminación "menores" a las autoridades estatales, mientras se ocupa de grandes contaminadores. La designación de "menor" significa que una empresa propone instalar controles de contaminación suficientes para no liberar un nivel de emisiones que requiera supervisión federal inmediata. Estas licencias de contaminación "menores" buscan garantizar que las instalaciones sigan los límites federales para seis contaminantes vinculados a enfermedades como asma, enfermedades cardíacas y cáncer.
Preocupaciones sobre salud pública y fiscalización
Defensores de la salud pública advierten que, sin los datos de contaminación, las comunidades no sabrán lo que están respirando una vez que un centro de datos sea construido, y tendrán menos capacidad para luchar en tribunales o en batallas de relaciones públicas. La Ley del Aire Limpio debería ofrecer una "promesa inquebrantable" de dar voz a todo el público de EE.UU. sobre estos temas, pero la administración estaría, en la práctica, diciendo que esa promesa ya no existe.
Clínicas de derecho ambiental y grupos de defensa de la salud pública, que protegen al público de la explotación por desarrolladores de centros de datos, dependen de esos datos, al igual que los periodistas. Los datos muestran que las leyes de contaminación del aire se cumplen más rigurosamente en áreas donde el público y los grupos fiscalizadores están más involucrados.
La visión de la administración Trump y la oposición
Donald Trump se ha posicionado como un entusiasta de los centros de datos, afirmando que "comunidades que no aceptan un centro de datos están cometiendo un error". La EPA declaró que el cambio "tiene como objetivo reducir la carga administrativa y acelerar responsablemente las licencias, apoyando el desarrollo económico y el dominio energético americano", poniendo a las agencias estatales "más familiarizadas con los asuntos locales al mando". La agencia también afirmó que la "propuesta no altera los estándares de emisión ni debilita las protecciones ambientales".
Sin embargo, la propuesta está enfrentando resistencia. Fiscalizadores democráticos de 14 estados se están oponiendo a la medida. El período de consulta pública de la EPA para la regla fue cerrado, y podría enfrentar un desafío legal si se finaliza.
Impacto en los estados y la competencia por inversiones
Muchos actores políticos estatales apoyan los centros de datos, y los observadores señalan que es poco probable que la mayoría exija voluntariamente que las grandes empresas de tecnología divulguen la información. La flexibilidad de la regla también podría usarse como un incentivo para estados que compiten por inversiones en centros de datos, funcionando como un "subsidio regulatorio". Los desarrolladores de centros de datos a menudo intentan evitar escrutinio y regulación, y los gobiernos locales y estatales ansiosos por atraerlos podrían ofrecer la exención de la notificación pública.
Con información de MS NOW, The Guardian.
Fuente: MS NOW, The Guardian