Inundaciones en la India dejan un rastro de destrucción y muertes
Informes apuntan a lluvias intensas y deforestación como causas del desastre en la región.
El 22 de agosto de 2026, registros señalaron que inundaciones severas afectaron al estado de Assam, en el noreste de la India, y a la región vecina de Nagaland. El desastre dejó más de 100 muertos, destruyó miles de aldeas y desplazó a cientos de miles de personas.
Cómo las inundaciones devastaron la región
Lluvias incesantes entre los días 18 y 20 de julio sumergieron la región del Alto Assam y las colinas Naga, en Nagaland. La acumulación de agua generó decenas de deslizamientos e hizo desbordar ríos que bajan de las colinas, resultando en una fuerte corriente que sorprendió a los habitantes.
La fuerza de las aguas destruyó 2.700 aldeas y afectó a 1,2 millones de personas en total, según datos del gobierno estatal. Decenas de miles de troncos de árboles fueron apilados donde antes se encontraban casas, y las plantaciones de arroz quedaron totalmente destruidas.
Historias de pérdidas y rescates
Los residentes relataron que la fuerza del agua recordaba escenas de películas o a un tsunami. Debiram Panika, un jornalero, perdió a su esposa y a su hija de cuatro años cuando el agua invadió su casa de bambú y barro.
Otros habitantes lograron escapar refugiándose en los techos de casas de hormigón. Dos amigos voluntarios usaron botes locales para salvar cerca de 1.000 vidas durante dos días de operación sin comida ni agua.
Causas señaladas por especialistas y autoridades
Investigadores y pobladores señalan que la minería desregulada de carbón, piedra y arena, sumada a la deforestación, agravó la tragedia. Los datos indican que Nagaland perdió una parte significativa de su cobertura forestal en las últimas décadas.
Mientras que las autoridades gubernamentales atribuyeron el desastre a la fuerza de la naturaleza y a las lluvias excesivas derivadas del cambio climático, los políticos de la oposición y los investigadores calificaron el evento como un desastre generado por la acción humana y la explotación descontrolada de los ríos.
Con información de Al Jazeera.
Fuente: Al Jazeera