Carbono antiguo del Ártico va al mar, pero el fondo del océano lo retiene
Investigación en la costa de la Isla Herschel muestra que sólo alrededor del 10 % del carbono transportado se transforma en gases

En 3 de agosto de 2026, investigadores del Instituto Alfred Wegener y del MARUM publicaron resultados sobre el destino del carbono que deja el permafrost y entra en el Océano Ártico. El estudio, publicado en Nature Geoscience, muestra que la mayor parte de este carbono permanece almacenado en el lecho marino.
Carbono del permafrost llega al océano
El suelo congelado del Ártico contiene alrededor de 1.300 gigatoneladas de carbono orgánico, predominantemente de restos vegetales. A medida que las temperaturas aumentan, el permafrost se descongela y las líneas costeras se fragmentan, permitiendo que hasta 0,02 gigatonelada de carbono sea transportada anualmente al mar a través de ríos y erosión costera.
Microorganismos marinos prefieren carbono fresco
Al analizar núcleos de sedimento recolectados frente a la Isla Herschel, los científicos observaron que los microorganismos del fondo del océano son selectivos. Prefieren el carbono recién producido por algas marinas en lugar del carbono más antiguo liberado por el permafrost, como indican los isótopos ^13C y ^14C presentes en el agua de poros.
Cuánto del carbono se transforma en gas
Los resultados revelan que sólo alrededor del diez por ciento del carbono orgánico depositado en los sedimentos se convierte en gases por los microorganismos. Este gas puede ascender a través del agua y, eventualmente, alcanzar la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero, pero representa una fracción pequeña del total transportado.
Implicaciones para la química y la vida costera
La entrada de sedimentos y carbono disuelto puede reducir la cantidad de luz que penetra en las aguas costeras, volviéndolas más turbias. Esta disminución de luz afecta la producción de algas, que son la base de la cadena alimentaria que sustenta peces, crustáceos y focas, impactando los ecosistemas locales.
Próximas investigaciones en la campaña Arctic Pulse
Los autores planean profundizar la investigación durante la campaña internacional "Arctic Pulse" en 2027, utilizando el rompehielos Polarstern, aviones de investigación del AWI y estaciones terrestres. El objetivo es observar cómo los rápidos cambios ambientales remodelan los ecosistemas árticos y mejorar la base para los modelos climáticos que evalúen las consecuencias del deshielo del permafrost.
Con información de ScienceDaily.
Fuente: ScienceDaily