Burnham lanza plan de devolución fiscal para Inglaterra
El primer ministro anunció, el 4 de agosto de 2026, medidas para transferir recursos fiscales a las autoridades regionales inglesas, mientras enfrenta incertidumbres en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

El 4 de agosto de 2026, el primer-ministro Andy Burnham reveló un conjunto de iniciativas de devolución fiscal dirigidas a las autoridades municipales de Inglaterra. El objetivo, según el propio gobierno, es equilibrar el poder y los recursos que se han concentrado en Londres y en el sureste del país. La creación del "No 10 North" en Manchester simboliza la ambición de convertir a Manchester en el centro administrativo de este proyecto.
Devolución fiscal para las autoridades inglesas
Las propuestas divulgadas la semana anterior prevén transferir recursos financieros directamente a las autoridades regionales inglesas, permitiendo que municipios como Manchester administren políticas locales con mayor autonomía. Esta medida forma parte de la lógica central del gobierno de Burnham, que busca descentralizar decisiones que antes se tomaban casi exclusivamente en Westminster.
Reacción en las naciones devolvidas
Fuera de Inglaterra, el panorama se presenta menos definido. Las elecciones realizadas en Escocia y, particularmente, en Gales fueron descritas como un desastre para el Partido Laborista y para el predecesor de Burnham, Sir Keir Starmer. Actualmente, partidos nacionalistas progresistas gobiernan cada una de las naciones devolvidas. Los encuentros iniciales con John Swinney, primer-ministro de Escocia, y Rhun ap Iorwerth, primer-ministro de Gales, fueron reportados como positivos por ambas partes.
Desafío de conciliar autonomía y respeto institucional
El gobierno de Burnham enfrenta el dilema de combinar la convicción de que el poder debe devolverse lo más localmente posible con la necesidad de respetar el estatuto y las prerrogativas de las administraciones nacionales. El primer-ministro afirmó que “the people of Dundee and Bangor feel just as distant from Holyrood and the Senedd as they do from Westminster”. Esta afirmación sugiere que Westminster no debería asumir el derecho de eludir a las administraciones devolvidas al buscar soluciones.
Sir Keir, por su parte, advirtió a los ministros que no fueran “overly deferential” a los gobiernos escocés y galés, postura que, según el texto, no favoreció la popularidad del Labour en esos territorios.
Desigualdades entre regiones y demandas de ajuste
Gales tiene una población similar a la de Greater Manchester, pero el gobierno galés no dispone, por ejemplo, de las competencias que la autoridad municipal inglesa tiene sobre la policía. Si la lógica de devolución de Burnham se aplica de forma coherente, esta discrepancia deberá corregirse. Además, surgen frustraciones y debates sobre la actualización del Barnett formula, mecanismo de financiación que determina recursos para las naciones devolvidas.
Partidos como el Scottish National Party, Plaid Cymru y Sinn Féin tienen interés en atribuir crédito a los éxitos o responsabilizar al gobierno de Burnham por eventuales fallas. En Gales, la situación se complica por la condición de minoría del gobierno Plaid, que el Labour galés se negó a apoyar y aún no ha logrado aprobar un presupuesto.
Posibles pasos para construir confianza
Un movimiento que podría reforzar la confianza sería la revocación de poderes controvertidos concedidos por la United Kingdom Internal Market Act 2020, ley post-Brexit que permite a Londres distribuir recursos en diversas áreas de política pública. El Institute for Government sugirió que Burnham podría, en su lugar, financiar directamente a los gobiernos devolidos para que establezcan sus propias prioridades.
Con información de The Guardian.
Fuente: The Guardian