Envejecimiento en foco: el sueño y el paso del tiempo
Un estudio reciente en Nature conecta la duración del sueño con el envejecimiento biológico de los órganos, mientras la actriz Vera Fischer reflexiona públicamente sobre las transformaciones de la edad.

La reciente publicación de un estudio en la revista Nature, que relaciona la duración del sueño con el envejecimiento biológico de diversos órganos, ha traído el tema del envejecimiento al centro de los debates. Paralelamente, la actriz Vera Fischer, a los 74 años, compartió una reflexión sobre las transformaciones de la edad en sus redes sociales, añadiendo una perspectiva personal y pública al debate.
El sueño y el envejecimiento de los órganos
Investigadores liderados por Junhao Wen, profesor asistente de radiología de la Universidad de Columbia (EE. UU.), identificaron que dormir menos de seis horas o más de ocho horas al día está asociado con un envejecimiento biológico más rápido en diferentes órganos. El estudio, publicado en Nature en mayo de este año, utilizó datos de cerca de medio millón de participantes del UK Biobank.
El equipo desarrolló 23 relojes biológicos con aprendizaje automático, utilizando información de exámenes de imagen, proteínas y moléculas detectadas en la sangre. Estas herramientas estiman si un órgano envejece más rápido o más lento que la edad cronológica de la persona. Wen afirma que “dormir poco y dormir demasiado están asociados al envejecimiento más rápido de casi todos los órganos”.
El patrón en 'U' de la duración del sueño
El análisis de la duración del sueño con los relojes biológicos reveló un patrón en forma de U: tanto el sueño corto como el largo se asociaron con signos de envejecimiento más acelerado. Los efectos aparecieron en el cerebro, corazón, pulmones, sistema inmunológico, hígado, piel y páncreas, entre otros órganos.
Los niveles más bajos de envejecimiento biológico se identificaron entre los participantes que informaron dormir de 6,4 a 7,8 horas al día. Otros análisis señalaron que los niveles más bajos se registraron en las personas que duermen entre seis y siete horas por noche. El estudio resalta que la duración del sueño forma parte de la fisiología de todo el cuerpo y tiene efectos que van más allá del cerebro.
Enfermedades asociadas a la duración del sueño
La investigación también asoció la duración del sueño con diversas condiciones de salud. El sueño corto, por ejemplo, se vinculó con episodios depresivos, trastornos de ansiedad, obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas, arritmias cardíacas y cardiopatía isquémica.
Tanto el sueño corto como el largo se asociaron con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma, la gastritis y el reflujo gastroesofágico. Los autores afirman que dormir poco o demasiado también puede ser un signo de peor condición de salud en el organismo, y el estudio no demuestra que la duración del sueño cause directamente el envejecimiento de los órganos.
La reflexión sobre el envejecimiento en la vida pública
En un video publicado este sábado, la actriz Vera Fischer, de 74 años, compartió su perspectiva sobre el envejecimiento. Reveló que alguna vez tuvo miedo de envejecer, pero hoy valora la experiencia acumulada. “El tiempo pasó por mi rostro, por mi cuerpo, por mi historia. Trajo marcas, cambios, aprendizajes, y una mujer que hoy se conoce mucho mejor que aquella que un día fue llamada símbolo de belleza”, escribió Fischer.
La actriz expresó que prefiere ser admirada por lo que construyó a lo largo de la vida y por las elecciones que hizo, en lugar de solo por la apariencia. “Hoy sé mucho más sobre mí. Es una belleza que tal vez la fotografía no logre mostrar”, afirmó, concluyendo que no desea volver a la juventud y prefiere vivir bien sus 74 años.
Implicaciones para la salud y el bienestar
Los resultados del estudio y la reflexión de Vera Fischer evidencian la complejidad del envejecimiento, abordando tanto sus aspectos biológicos como las percepciones personales. Para Junhao Wen, el sueño es importante para mantener la salud de los órganos dentro de una red coordinada entre cerebro y cuerpo, incluyendo el equilibrio metabólico y un sistema inmunológico saludable. Sugiere que, en el caso de la depresión en la tercera edad, pueden existir diferentes vías biológicas entre quien duerme mucho y quien duerme poco, lo que indica que los enfoques terapéuticos podrían necesitar ser distintos.
Con información de UOL, Extra online, CNN Brasil.
Fuente: UOL, Extra online, CNN Brasil